Cuatro momentos clave de Federico Lombardi como portavoz vaticano

 

El papa Francisco ha aceptado hoy la renuncia de Federico Lombardi como portavoz vaticano. Se cumplen 10 años desde que, en 2006, sustituyera en esta tarea al periodista español Joaquín Navarro-Valls. Ofrecemos algunas claves de la gestión desarrollada por Lombardi durante los pontificados de Benedicto XVI y Francisco.

La renuncia de Benedicto XVI

El 11 de febrero de 2013 Federico Lombardi vivió el momento comunicativamente más complejo de su labor al frente de la sala de prensa del Vaticano. De forma inesperada, el papa Benedicto XVI hacía pública su renuncia a la sede de Pedro durante un consistorio de cardenales del que solo se esperaba la fecha de canonización de los mártires de Otranto: “Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia —pronunciaba el papa— he llegado a la certeza de que mis fuerzas, debido a mi avanzada edad, no se adecúan por más tiempo al ejercicio de mi ministerio. Con total libertad declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma y Sucesor de Pedro”. El precedente histórico más cercano era la renuncia del papa Celestino V, en 1294.



Hasta el 28 de febrero, día en que se hacía efectiva la renuncia, Federico Lombardi afrontó un panorama informativo inesperado, complejo y lleno de interrogantes. Nacía entonces una figura sin precedentes: la del papa emérito. Lombardi trabajó con tesón para buscar respuestas a las innumerables y difíciles preguntas de esta decisión histórica: desde los requerimientos para la renuncia válida de un papa, las funciones de un papa emérito, su convivencia con un nuevo pontífice, hasta qué título le correspondería, donde viviría, cómo sería su nueva vida, etc. A la renuncia del papa se añadió la gestión de la comunicación sobre el cónclave más peculiar de los últimos siglos, causado por la renuncia de un pontífice. Un total de 5.085 periodistas de 65 países se acreditaron para cubrir la información del cónclave y anunciar al mundo el nombre del nuevo papa. Con su trabajo, Federico Lombardi transmitió serenidad y confianza al mundo católico.

Gestión de crisis

En un mundo interconectado y global, se multiplican las crisis informativas. Durante sus 10 años al frente de la sala de prensa, Federico Lombardi tuvo que gestionar situaciones difíciles y, en ocasiones, dolorosas. La primera tuvo lugar el 12 de septiembre de 2006: un discurso de Benedicto XVI en Ratisbona causaba reacciones violentas en el mundo islámico, por el malentendido de un cita descontextualizada.

En 2009, estalló el caso “Williamson”: Benedicto XVI levantó la excomunión a cuatro obispos de la Fraternidad San Pío X. Uno de ellos se vio envuelto en un escándalo desconocido por el papa: haber negado el holocausto de forma tajante en un programa de televisión.

Dentro de los muros vaticanos, en 2012, la fuga y publicación desautorizada de documentos de gobierno de la Santa Sede -conocido como Vatileaks supuso otro gran reto comunicativo, al verse involucrados e investigados altos cargos de la Curia Romana y personas de estrecha convivencia con el Papa, como el mayordomo Paolo Gabriele, condenado por sustraer documentación del escritorio pontificio.



Recientemente, desde octubre de 2014, la sala de prensa del Vaticano ha debido afrontar el caso de Vatileaks 2, que acaba de concluir con la condena de dos miembros de la COSEA, la comisión para la reestructuración económico-administrativa de la Santa Sede.

Ocasiones en las que el portavoz ofreció el contexto para entender cada una de las situaciones, dando visibilidad e importancia a las decisiones de los papas. En este sentido, es reseñable, por ejemplo, el trabajo de Federico Lombardi para explicar las normativas y el intenso acompañamiento espiritual con que los papas Benedicto y Francisco trataron de poner fin a los dolorosos casos de pederastia, especialmente en Irlanda.

Durante estos años, Lombardi también tuvo que salir al paso de bulos sobre la salud de los papas, como las supuestas intervenciones médicas a Benedicto XVI, y más recientemente, el falso diagnóstico de un tumor benigno en el cerebro de papa Francisco.

Información de los grandes eventos

En su etapa al frente de la sala de prensa vaticana (2006-2016), Federico Lombardi ha tenido que afrontar grandes eventos de interés mundial. Destacan, entre otros, la histórica beatificación (2011) y canonización (2014) de Juan Pablo II y la de otros papas del siglo XX: Juan XXIII y Pablo VI. Por otra parte, durante esta etapa se celebraron tres sínodos ordinarios en la Iglesia Católica: en 2008, sobre la Palabra de Dios en la Iglesia; en 2012 acerca de la nueva evangelización y, en 2015, sobre la vocación y misión de la familia en el mundo contemporáneo.

En esta última cita, desarrollada en dos asambleas (2014 y 2015) la sala de prensa de la Santa Sede ofreció treinta briefings para periodistas, en los que participaron numerosos padres sinodales y algunos laicos llamados a explicar su experiencia en el aula del sínodo. En esas sesiones informativas, 30 cardenales, 28 obispos, 4 sacerdotes, 3 religiosos y 14 laicos se pusieron a disposición de los más de 450 periodistas acreditados para la ocasión. La sala de prensa de la Santa Sede facilitó diariamente clips de vídeo y audio para el trabajo de los profesionales de los medios. La puesta a disposición de tantas fuentes informativas es un ejemplo para muchas instituciones civiles, que trabajan con un modelo de comunicación más cercano a la publicidad o a la propaganda que a la verdadera comunicación, hecha de preguntas y respuestas, y no de meros mensajes preconcebidos.



La sala de prensa trabajó para explicar y contextualizar las exhortaciones apostólicas nacidas de esas asambleasSacramentum Caritatis (2007), Verbum Domini (2010), Evangelii gaudium (2013) y Amoris Laetitia (2016). A Federico Lombardi le ha tocado presentar cuatro encíclicas:  Spes Salvi y Caritas in Veritate, de Benedicto XVI; Lumen Fidei y Laudato si’ de Francisco, así como libros de ambos pontífices (Jesús de Nazaret, El nombre de Dios e Misericordia o los libro-entrevista al papa Benedicto XVI).

El final de su trabajo al frente de la portavocía de la Santa Sede coincide con un jubileo extraordinario convocado por el Papa Francisco, con una agenda llena de actos que requieren un acompañamiento comunicativo mayor.

Viajes

Federico Lombardi ha acompañado al papa Francisco en 15 viajes internacionales, poniéndose a disposición de los periodistas en ocasiones que suponían novedades comunicativas, como la primera jornada mundial de la juventud del papa. En algunos de esos viajes se escenificaron pasos históricos, como el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, o el saludo entre el papa Francisco y Kiril, el líder de la Iglesia ortodoxa rusa. En la etapa de Benedicto XVI, Lombardi acompañó al pontífice en 22 viajes. El último —del que se ha sabido que fue decisivo para renuncia al pontificado— se realizó en México, en marzo de 2012.



Por Rodrigo Ayude, Roma