La voz del papa en su primera jornada mexicana, 13 de febrero

 

Ceremonia de bienvenida en el palacio presidencial:



“Hoy vengo como misionero de misericordia y paz pero también como hijo que quiere rendir homenaje a su madre, la Virgen de Guadalupe, y dejarse mirar por ella […] Una cultura ancestral y un capital humano esperanzador, como el vuestro, tiene que ser la fuente de estímulo para que encontremos nuevas formas de diálogo, de negociación, de puentes capaces de guiarnos por la senda del compromiso solidario”.

Infográfico del portal oficial de la visita


Misa en la basílica de Guadalupe:

“En la construcción del santuario, el de la vida, el de nuestras comunidades, sociedades y culturas, nadie puede quedar afuera. Todos somos necesarios, especialmente aquellos que normalmente no cuentan, por no estar a la altura de las circunstancias o por no aportar el capital necesario para la construcción de las mismas. El santuario de Dios es la vida de sus hijos: de todos, y en todas sus condiciones, especialmente de los jóvenes sin futuro, expuestos a un sinfín de situaciones dolorosas, riesgosas y las de los ancianos sin reconocimiento, olvidados en tantos rincones”.

Infográfico del portal oficial de la visita


Encuentro con los obispos de México:



“Se necesita una mirada capaz de reflejar la ternura de Dios. Sean, por lo tanto, obispos de mirada limpia, de alma transparente, de rostro luminoso. No le tengan miedo a la transparencia. La Iglesia no necesita de la oscuridad para trabajar. Vigilen para que sus miradas no se cubran de las penumbras de la niebla de la mundanidad, no se dejen corromper por el materialismo trivial, ni por las ilusiones seductoras de los acuerdos debajo de la mesa”.


Infográfico del portal oficial de la visita