Francisco anuncia oficialmente la nueva congregación para los laicos, familia y vida

 

Por Rodrigo Ayude, Roma ||


La idea llevaba desde 2013 en circulación, ya que era uno de los temas que trataron en las reuniones en la comisión de nueve cardenales (C-9) que ayudan al papa en la reforma de la Curia. Pero esta tarde Francisco despejó las dudas: la Iglesia estrenará una congregación para los laicos, la familia y la vida. En otras palabras, el Papa quiere un dicasterio del más alto rango que le ayude en el gobierno pastoral de la mayoría de los fieles de la Iglesia: hablamos de los cristianos no ordenados y no consagrados que realizan su propia misión en la Iglesia y en el mundo, buscando el reino de Dios en sus situaciones ordinarias, en sus familias y en sus trabajos.

Francisco lo anunció a las 16.30 de hoy a los obispos del sínodo. Es una decisión histórica en el Vaticano. Es previsible que el nuevo dicasterio ayudará al Papa en el trabajo de gobierno de manera similar a como lo hacen las congregaciones actuales: Clero, Obispos, Vida consagrada y sociedades de vida apostólica, Clero, Doctrina de la Fe, Iglesias Orientales, Causas de los Santos, Culto divino y disciplina de los sacramentos y Educación Católica.

Según fuentes vaticanas, en el nuevo dicasterio confluirían los actuales Pontificio Consejo para la Familia y el Pontificio Consejo para los laicos y Pontificio Consejo para la vida.

“He decidido instituir un nuevo dicasterio -dijo Francisco- con competencia sobre los laicos, la familia y la vida, que sustituirá al Consejo Pontificio para los Laicos y al Consejo Pontificio para la Familia, y a la que se ligará la Academia Pontificia para la Vida. En este sentido, he establecido un comité que elaborará un texto que redacte canónicamente las responsabilidades del nuevo dicasterio, y que será sometido a la discusión del Consejo de Cardenales, que se celebrará en el mes de diciembre”.

El papel de los laicos en la Iglesia es un tema recurrente e importante para el papa Francisco. En el reciente viaje a Estados Unidos señaló que “el futuro de la Iglesia, en una sociedad que cambia rápidamente, reclama ya desde ahora una participación de los laicos mucho más activa”. El sábado 24 de octubre, en la conmemoración del 50 aniversario del sínodo, afirmaba que “la Iglesia, como en una pirámide invertida, la cima se encuentra por debajo de la base”, en referencia a que los fieles laicos son la mayoría y los obispos y sacerdotes, menos numerosos, son ministros, “servidores”.