Las claves para entender el sínodo en su recta final

 

Por Rodrigo Ayude, Roma ||


Tanto la jornada del miércoles como la mañana del jueves son momentos de reposo para los padres sinodales, que no regresarán al Aula hasta las 16.30 del jueves. Esa reunión consituye el pistoletazo de salida para la recta final del sínodo de la familia. Pero todavía queda mucho trabajo por hacer antes de entregar el documento final al papa. Repasemos cada uno de los pasos y el contenido de cada jornada.



JUEVES 22: los obispos conocerán el borrador del documento final

Los obispos volverán a verse el jueves por la tarde. En esta ocasión el tema que les convoca ya no es un apartado del documento de trabajo sino que van a conocer el primer borrador del documento final del sínodo, el texto que el sábado entregarán a Francisco.

El documento que les acompañó hasta ahora para su estudio y debates (Instrumentum Laborisha sido enriquecido por 39 relaciones, fruto del trabajo de los grupos lingüísticos (círculos menores) -son 13 grupos y cada una de las tres semanas han presentado un documento con propuestas para mejorar el texto inicial-.

La secretaría del sínodo entregará una copia de ese borrador a cada padre sinodal. Podrán llevárselo a casa para estudiarlo con más calma y proponer personalmente todas las mejoras que consideren oportunas. Tienen como plazo hasta el viernes.

La tarde de trabajo del jueves también tiene otro punto en la agenda: los obispos del sínodo deberán elegir al «Consejo». Se trata de un órgano de 15 padres sinodales -12 elegidos por la asamblea y 3 nombrados por el papa- cuya misión es velar por que se lleven a término las propuestas del sínodo. Además, corresponde al Consejo presentar al papa el tema del 15º sínodo ordinario.

VIERNES 23: los padres sinodales proponen modificaciones al texto

El viernes, de 9 a 10.30 de la mañana, cada padre sinodal podrá presentar al resto las modificaciones que considera necesarias en el borrador del texto final. Previsiblemente no habrá tiempo para que hablen los 270, por lo que la secretaría del sínodo ha previsto que puedan recogerse las ideas de cada obispo por escrito.

Los obispos tienen libre la tarde del viernes. En cambio, la secretaría del sínodo deberá trabajar con premura para añadir al texto final todas las sugerencias recibidas. Se trata de un trabajo complejo. Por eso una comisión de 10 obispos supervisará que en el documento final se recojan todas las sugerencias.

SÁBADO 24: lectura del documento, votación y entrega al papa

La jornada del sábado es decisiva para el trabajo del Sínodo. Por la mañana se leerá íntegramente ese documento final, que previamente ha sido enriquecido por las aportaciones de los padres. A las 16.30, tras cuatro horas de pausa para reflexionar, los padres volverán al Aula para emitir su voto. Esta vez no se leerá de nuevo el texto; se irán enumerando los puntos y se irán recogiendo los votos de cada uno.

Para que un punto quede aprobado deberá conseguir, al menos, dos terceras partes de los votos. Así lo establece el reglamento del Sínodo. En cambio, para rechazar una propuesta, basta la mayoría absoluta.

Una vez que termine la votación de cada número, el documento se entregará al papa. No se debe perder de vista que el trabajo del sínodo es de consulta y no de decisión. Por ese motivo Francisco tendrá que decidir qué hacer con el texto. Si se repite lo ocurrido en el sínodo extraordinario, el papa mandaría publicar inmediatamente el documento y las votaciones. También cabe la posibilidad de que haga oficial el documento del sínodo. No sería una novedad, ya lo hizo Pablo VI, y tampoco sería una sorpresa, pues Francisco quiere una Iglesia más sinodal. Sin embargo, todo apunta a que el papa recibirá el texto y lo usará como base de una posterior exhortación apostólica.

DOMINGO 25: misa de clausura y fin del sínodo

Las tres semanas del Sínodo verán su punto final el domingo, con una misa solemne en la Basílica de San Pedro. Quedarán atrás muchas horas de intenso trabajo, pero será el momento de regresar a cada diócesis con ideas e ilusión por ayudar eficazmente a las familias.