El sínodo propone un nuevo lenguaje como puente entre la doctrina de la Iglesia y la cultura postmoderna

 

Por Rodrigo Ayude, Roma ||



Los temas tratados en las dos primeras congregaciones generales -sesiones normales de trabajo en Aula del Sínodo- abordaron una extensa lista de temas recogidos en la primera parte del documento de trabajo sinodal -Instrumentum Laboris-. Los obispos están buscando respuestas para los desafíos de la familia de hoy, desafíos que habían sido ya ampliamente explicados en el sínodo extraordinario del 2014. Los campos que afectan a las familias son muy diversos: desde el drama de la inmigración, la persecución y la violencia, hasta la formación de los sacerdotes para la ayuda familiar, la pobreza o la importancia de los ancianos en la transmisión de la fe.

Como respuesta a estos desafíos, un gran número de los padres sinodales que ya han intervenido en el aula, señalaron que la familia vive en el contexto de una nueva revolución cultural y, allí,  la Iglesia necesita llegar a estas con un lenguaje renovado.

Necesidad de un nuevo lenguaje

Entre los temas más repetidos se encuentra la necesidad que tiene la Iglesia de un nuevo lenguaje. No se trata de un problema lingüístico, de vocabulario, sino de una nueva forma de referirse a la mujer y al hombre de hoy. La nueva manera que la Iglesia busca para explicarse debe ser capaz de dialogar con los fuertes cambios que ha sufrido la cultura en los últimos años. Así se podrá hacer más atractivo el mensaje de la Iglesia y dialogar con un mundo distinto. Al mismo tiempo, la Iglesia podría recuperar su voz en la sociedad postmoderna.

Ese lenguaje, según los padres sinodales, ha de construirse sobre dos ejes: la inclusión y la misericordia. Debe ser un lenguaje de inclusión, que evite los juicios negativos sobre personas o situaciones, que respete a las personas en su ser más profundo. Un lenguaje que tenga como fundamento la misericordia, es decir, una forma de hablar que salga al encuentro del alejado, que se ponga a su altura y se haga cargo de sus dificultades, que le cure las heridas y que lo porte a la verdad.

Como modelo de este lenguaje, algunos padres sinodales propusieron el ejemplo del papa Francisco. Se refirieron, en concreto, a la forma de impostar los problemas y a los términos utilizados por Francisco en las catequesis sobre la familia, realizadas durante el período intersinodal.

Revolución cultural epocal

Los obispos destacaron que el mundo que acoge a las familias está sufriendo una revolución cultural epocal que presenta nuevos desafíos a la hora de vivir la propia fe. Algunos padres latinoamericanos señalaron, en este contexto, el interés de algunos organismos internacionales por introducir la teoría de género en los planes educativos de sus países.

«Ciertamente hay una distancia entre lo cultural y lo que la Iglesia enseña», subrayó Mons. Paul-André Durocher, arzobispo de Gatineau, en Canadá. «Si se pierde el contacto con la cultura, [el cristianismo] corre el riesgo de convertirse en un gueto».

El sínodo respira diversidad

Hasta el momento han hablado 72 padres sinodales -con turnos de 3 minutos-. Las situaciones y las culturas son diversas según el lugar de procedencia, al igual que lo son los desafíos que afrontan las familias. Por ejemplo, los patriarcas de las iglesias orientales compartieron su preocupación por la crisis humanitaria que genera la inmigración. Los obispos africanos destacaron otros problemas como el matrimonio a etapas y la poligamia.

 

Los número del sínodo reflejan esa diversidad. Los idiomas más utilizados en las intervenciones del Aula han sido, por orden, el italiano (23 padres sinodales), el inglés (21 intervenciones), francés (16), español (7), alemán (2) y portugués (1). Los 72 padres que han intervenido proceden de distintas áreas geográficas: 10 de América Latina, 7 de América Septentrional, 26 de Europa, 12 de África, 8 de Asia-Oceanía y 6 de Medio Oriente. Además de sus voces, todos los padres que así lo desearon, pudieron expresar sus opiniones en la hora prevista para las intervenciones libres.