El «colonialismo ideológico» que denuncia el papa Francisco

 

Por Rodrigo Ayude, Roma ||


En el mensaje que el papa Francisco envió ayer a los organizadores de la 26ª edición del Meeting de Rimini (Italia), el pontífice advierte de la existencia de una “preocupante colonización ideológica” que pone en riesgo “la identidad y la dignidad de la persona humana” y que reduce a “respuestas limitadas” los amplios horizontes del corazón del hombre.

Por sexta vez en 2015 el papa utiliza la expresión “colonialismo ideológico”. El término colonialismo, sin adjetivos, se refiere a la expansión de una nación sobre territorios y pueblos externos a sus confines. De modo análogo, colonialismo ideológico es en palabras de Francisco como “entrar en un pueblo con una idea que no tiene nada que ver con él […] y colonizarlo con una idea que cambia o pretende cambiar su mentalidad o su estructura”. Es decir, una modalidad de invasión cultural que trata de imponer un nuevo significado a realidades que cuentan con una fuerte idiosincrasia. Esta modalidad de colonialismo es, según el papa, especialmente notable en el campo de la familia.

La primera vez que el pontífice utilizó la expresión fue en el encuentro con las familias en el Mall of Asia Arena de Manila, el viernes 16 de enero, en el marco del viaje apostólico a Filipinas:

“Estemos atentos a las nuevas colonizaciones ideológicas. Existen colonizaciones ideológicas que buscan destruir la familia. […] Vienen de afuera, por eso digo que son colonizaciones. No perdamos la libertad de la misión que Dios nos da, la misión de la familia. Y así como nuestros pueblos en un momento de su historia llegaron a la madurez de decirle ‘no’ a cualquier colonización política, como familia tenemos que ser muy, muy sagaces, muy hábiles, muy fuertes para decir ‘no’ a cualquier intento de colonización ideológica sobre la familia. […] La familia se ve también amenazada por el creciente intento, por parte de algunos, de redefinir la institución misma del matrimonio, guiados por el relativismo, la cultura de lo efímero, la falta de apertura a la vida”.

La idea fue matizada en la rueda de prensa del 19 de enero, durante el vuelo de regreso de Manila a Roma, ilustrada con una anécdota:

“Hace veinte años, en 1995, una señora ministra de Educación había pedido un importante préstamo para poder construir escuelas para pobres. Le concedieron el préstamo con la condición de que en las escuelas los niños, a partir de un cierto grado, tuvieran un determinado libro. Era un libro escolar,  un libro bien preparado didácticamente, en el que se enseñaba la ideología de género. Esta señora necesitaba el dinero del préstamo, pero ésa era la condición. Fue inteligente y dijo que sí; luego mandó hacer otro libro y dio los dos, y así lo consiguió».

Pero más allá de las imágenes, el papa hacía referencia a la preocupación percebida entre los padres sinodales, en octubre de 2014:

«Durante el Sínodo de los Obispos, los obispos africanos se quejaban de esto, que es como poner ciertas condiciones para conceder un préstamo. Hablo sólo de este caso que he conocido. ¿Por qué digo “colonización ideológica”? Porque aprovechan las necesidades de un pueblo o sus niños para entrar y hacerse fuertes. Pero esto no es nuevo. Lo mismo hicieron las dictaduras del siglo pasado. Llegaron con su doctrina. Recuerden a los “Balilla”, a la Juventud Hitleriana… Colonizaron al pueblo, lo querían colonizar. Pero ¡cuánto dolor! Los pueblos no pueden perder la libertad. El pueblo tiene su cultura, su historia; cada pueblo tiene su cultura. Cuando los imperios colonizadores imponen sus condiciones, pretenden que los pueblos pierdan su identidad y que se cree uniformidad”.

El 21 marzo, en Nápoles, durante el encuentro que mantuvo con los jóvenes, Francisco  explicaba cuáles son los colonos que tratan de interferir en el significado natural de familia:

“Están las colonizaciones ideológicas sobre las familias, modalidad y propuestas que existen en Europa y vienen incluso de más allá del oceáno. Luego ese error de la mente humana que es la teoría del gender, que crea tanta confusión. Así la familia se ve atacada. ¿Qué se puede hacer con la secularización en acción? ¿Cómo proceder con estas colonizaciones ideológicas?”

Más recientemente, el 8 de julio, en el marco del discurso a las autoridades civiles de Bolivia, el papa advertía una vez más de los riesgos para la familia de un colonialismo ideológico:

“La familia está amenazada en todas partes, por tantos factores, por la violencia doméstica, el alcoholismo, el machismo, la drogadicción, la falta de trabajo, la inseguridad ciudadana, el abandono de los ancianos, los niños de la calle y recibiendo pseudo-soluciones desde perspectivas que no son saludables a la familia sino que provienen claramente de colonizaciones ideológicas”.