El sínodo de la familia en la prensa

 

Por Marco Ventura, Roma ||


Ante la cercanía del sínodo ordinario sobre “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo” (que tendrá lugar en el Vaticano en octubre de 2015), reproducimos un análisis periodístico sobre los logros y retos comunicativos del sínodo de 2014, que se centró en los desafíos de la familia.

Entre los logros comunicativos del sínodo de 2014, este análisis subraya: la apertura de un espacio para la familia en el discurso público, la percepción creciente de la sinodalidad y del diálogo en la Iglesia, la disponibilidad de las fuentes informativas de la Santa Sede y la utilización por parte del Vaticano de los principales instrumentos digitales.

En cuanto a las sombras, el autor destaca que el sínodo de 2014 fue objeto de un secuestro informativo (reducción temática), que causó confusión en la opinión pública y que potenció una narrativa de conflicto en la Iglesia.

Los retos que propone el análisis apuntan a favorecer la ampliación temática en la cobertura del sínodo de 2015, a potenciar aún más el acompañamiento comunicativo y a asegurar un mayor nivel de transparencia en el uso de las fuentes.

El análisis que ahora presenta Iglesia en directo fue publicado originalmente en el número 49 de la revista Temes d’Avui. Puede descargarse en pdf desde aquí.

 



El sínodo de la familia en la prensa. Análisis, logros y retos para el futuro

 Rodrigo Ayude, periodista y teólogo


*Publicado en el número 49 de la revista Temes d’Avui.

El sínodo extraordinario sobre los desafíos pastorales de la familia, celebrado en el Vaticano del 5 al 19 de octubre, ha constituido, con su largo camino de preparación, un punto informativo de máximo interés periodístico, en el que la familia adquirió una importancia significativa en la opinión pública. Al mismo tiempo, numerosos protagonistas del evento han puesto de relieve que la cobertura mediática, con acentos y lecturas propias, se distanció de la realidad que los purpurados vivieron, puertas adentro, en el Aula del sínodo. Una de esas voces, sin duda la más relevante, fue la del Papa Francisco. Durante la audiencia del miércoles 10 de diciembre, explicaba que, en la narración del sínodo, predominó el “estilo de las crónicas deportivas o políticas”, “con dos equipos, a favor y en contra, conservadores y progresistas” [1].

Para los obispos y cardenales, la expresión libre de sus opiniones se enmarcaba en el ejercicio de la sinodalidad. Sin embargo, los titulares periodísticos interpretaron esa diversidad como división, confrontación o partidismo. Además, los padres sinodales esperaban que la información de los medios reflejase la riqueza y multiplicidad de los temas familiares que habían tratado y, sin embargo, encontraron, más bien, un eco distorsionado, reducido a unos pocos aspectos. Por otra parte, desde algunas cabeceras, llegó a afirmarse que el sínodo había sido secuestrado por disidentes liberales, con pretensión de diluir la doctrina. Otras  indicaban todo lo contrario: que fue asfixiado por los purpurados intransigentes, empeñados en resistir a cualquier cambio. Poco a poco, los jugadores del partido, los padres sinodales, se encontraron desplazados del campo de juego, observando con perplejidad desde las gradas un sínodo que desconocían, el sínodo de los medios. “Es una pena que nos hayamos perdido todo eso”, decía con tono divertido el cardenal Timothy Dolan, “pues el sínodo en el que estábamos no fue tan provocador y jugoso”. Y explicaba: “Aunque el sínodo fue un único evento”, en la opinión pública se podría hablar “del cuento de los dos sínodos”, considerando la gran distancia­­­ que ha existido entre el sínodo presencial y el sínodo de los medios. “Debe haber habido dos sínodos y nosotros cuatro —se refería a los cuatro cardenales estadounidenses presentes en la asamblea— hemos debido participar en el equivocado”, afirmaba bromeando [2].

Los prelados americanos no fueron los únicos en manifestar públicamente su desconcierto ante informaciones que consideraban alejadas de los debates del Aula. “Hoy quisiera contaros lo que fue el sínodo”, continuaba el Papa en esa audiencia a la que hicimos mención anteriormente. Palabras que se entienden en su complejidad cuando se leen al lado de titulares como este, del diario de mayor difusión en Italia, que se refirió así al sínodo: “Divorciados y gays, las preguntas para el sínodo de la familia” [3].

¿Hay alguna razón que explique esta distancia entre el sínodo presencial y el sínodo transmitido a la opinión pública? ¿Qué líneas comunicativas podrían ayudar a una mejor cobertura informativa del sínodo en 2015? Este artículo se propone analizar la gestación de la información sobre el sínodo, su evolución y sus repercusiones en la opinión pública, así como las dificultades surgidas, los logros y algunos retos futuros. Deseamos centrarnos, únicamente, en el análisis de lo publicado por los medios de comunicación. Desde esa perspectiva, hemos renunciado voluntariamente a otros aspectos que requerirían un estudio pormenorizado como, por ejemplo, la tarea de comunicación institucional desarrollada por los organizadores.

El inicio de la historia

Informativamente, la historia del sínodo despegó el 28 de julio de 2013 a bordo del avión que la compañía aérea Alitalia puso a disposición del Papa Francisco para regresar a Roma desde Rio de Janeiro. Había concluido la 28ª Jornada Mundial de la Juventud y, con esta, el primer viaje internacional del pontífice argentino. Numerosos periodistas acompañaban a Francisco en un avión que, media hora después de haber dejado tierra, albergó la rueda de prensa más extensa que el Papa ha concedido hasta el día de hoy: una hora y media de preguntas con una amplia variedad temática, sin agenda establecida.

Gian Guido Vecchi, vaticanista del diario italiano Corriere della Sera, preguntó al Santo Padre sobre la posibilidad de cambios en la Iglesia con respecto a la administración de sacramentos a las personas divorciadas civilmente y vueltas a casar. Francisco, en su larga respuesta, le confió el tema escogido para el sínodo extraordinario del 2014, noticia que desde ese momento pasó a pertenecer a la esfera pública. “Estuvo conmigo el Secretario del sínodo de los obispos para el tema del próximo sínodo —respondía el Papa— […] hablando y hablando, yendo y viniendo, hemos visto este tema antropológico: la fe como ayuda a la planificación de la persona, pero en la familia, y tratar por tanto sobre la pastoral matrimonial. Estamos en camino hacia una pastoral matrimonial más profunda” [4].

Por la multiplicidad de temas tratados en la rueda de prensa, este párrafo pasó desapercibido hasta que, el 8 de octubre de 2013, se publicó oficialmente la convocatoria de la III Asamblea General Extraordinaria del sínodo de los obispos con el tema  Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización. La preparación del sínodo comenzó a rodar con la publicación de un cuestionario de 39 preguntas que la Santa Sede envió al episcopado mundial (el cuestionario previo al llamado Instrumentum Laboris), con el fin de iniciar los trabajos a partir del análisis de un terreno común: el estado actual del matrimonio y de la familia.

El primer enfoque periodístico: adaptarse (febrero  de 2014)

Durante los primeros días de febrero de 2014, las conferencias episcopales de varios países centroeuropeos hicieron públicos los resultados de ese cuestionario previo en sus territorios [5]. Los datos recogidos en esos documentos evidenciaban un distanciamiento entre el magisterio de la Iglesia en materia de familia y el modo de vivir de numerosos cristianos [6]. Esas discordancias entre magisterio y vida se centraron de manera especial —según los datos— en cuatro aspectos: el acceso a la comunión de los cristianos divorciados que han contraído civilmente una segunda unión, la “apertura” hacia las personas con tendencia homosexual, la cohabitación prematrimonial y el control de la natalidad [7].

La publicación de estos informes forjó, de hecho, un primer encuadre (frame, en el vocabulario propio del análisis periodístico) para numerosas noticias de medios generalistas: la pretensión de acomodar la doctrina al hecho vivido y, por tanto, de una posible revisión de las enseñanzas del magisterio. Sirva como ilustración el titular con el que el diario español El País resumía, el 5 de febrero, la presentación de esos datos: “Los fieles se alejan de la doctrina de Roma. Las respuestas a la encuesta mundial encargada por el Papa solicitan más misericordia y menos prohibiciones”.

Algunos observadores se han preguntado si, más que un afán de transparencia, detrás de la revelación de estos resultados habría un intento de influir en los incipientes trabajos del sínodo. Entrevistado por el diario Il Quotidiano (Italia), el secretario del sínodo, el cardenal Lorenzo Balidisseri, analizaba precisamente este interrogante:¿Presión? Un poco. Digamos que esa sería una interpretación posible” [8]. Párrafos atrás, en otro punto de la misma entrevista, había señalado: “La indicación concreta era enviar el material al Vaticano de manera reservada. No me ha parecido correcto [publicar estos documentos], porque se trata de material aún no examinado […]. Si después alguno hace lo que quiere, nosotros ya no podemos hacer nada, pero ese no era el programa”.

Segundo frame: la parte por el todo (20 de febrero)

En esta línea histórica, el segundo giro informativo lo marcó la intervención del cardenal Walter Kasper, el 20 de febrero de 2014. Cumpliendo un encargo personal del Papa Francisco, el purpurado alemán abrió el consistorio extraordinario de cardenales en preparación del sínodo, con una conferencia sobre El Evangelio de la Familia. Ante el Papa y más de 150 cardenales de todo el mundo, durante más de una hora (de las dos horas de discurso), su intervención se centró en la cuestión de los divorciados vueltos a casar y las posibles vías de acceso a los sacramentos. Inicialmente, dicha relación tenía solo la finalidad de plantear preguntas a las que el sínodo, en sintonía con el Papa, debería prestar atención [9].

El discurso, centrado en el tema de la familia,  estaba dividido en cinco secciones: la familia en el orden de la creación, las estructuras de pecado en la vida familiar, la familia en el orden cristiano de la redención, la familia como Iglesia doméstica y el problema de los divorciados en una nueva unión. La cobertura informativa de los medios generalistas focalizó fundamentalmente esta última cuestión, trasladando a la opinión pública la idea de que se pedía un cambio de paradigma. Casi ningún medio de comunicación contrastó la información con sus archivos, donde las propuestas del cardenal Kasper para admitir a la comunión —en algunas circunstancias— a los divorciados vueltos a casar estaban ya bien presentes desde hacía años: no constituían gran novedad [10].

Algunos purpurados expresaron públicamente su preocupación ante esta narrativa reduccionista (George Pell, Gherard Müller, Marc Oullet, Angelo Scola, Carlo Cafarra, Walter Brandmüller, Velasio De Paolis, entre otros) pero, como emerge del análisis mediático, se estaba consolidando un segundo frame que reducía el todo —la familia y sus retos pastorales— a la parte: la cuestión específica (divorciados) que cada vez tomó mayor espacio en el debate público. Basten como ejemplo dos titulares de aquel día: “Divorciados vueltos a casar, la propuesta de Kasper” [11],   (La Stampa, Italia) o “El Papa abre debate sobre comunión a los divorciados vueltos a casar” (El Informador, México).

La caja de los truenos se abrió con la publicación íntegra de la intervención del cardenal Kasper en el  periódico Il Foglio [12] (Italia). El director de la Sala de prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, había dicho que el discurso no sería dado a conocer pues se trataba del “punto de inicio” para el diálogo. El texto completo de la relación del cardenal fue publicado por ediciones Queriniana (marzo, 2014) en un libro de 78 páginas, titulado El Evangelio de la Familia. Además, el cardenal Walter Kasper intervino en numerosos programas de televisión y radio, revistas y periódicos (Famiglia Cristiana, Associated Press, La Nación, America Magazine, etc.) con el fin de explicar sus tesis, entre otros asuntos.

26 de junio: una línea consolidada

La cuestión se retomó el 26 de junio de 2014, cuando la Sala de prensa de la Santa Sede dio a conocer, en sus líneas generales, los resultados del Instrumentum Laboris, una vez analizados los datos que llegaron desde los cuatro puntos cardinales. La información, organizada en 159 proposiciones, se dividió a su vez en tres bloques: el Evangelio de la familia, los desafíos pastorales y la apertura a la vida. Los medios generalistas, en continuidad con el enfoque del mes de febrero, acogieron este documento como una gran encuesta que revelaba el supuesto malestar de los católicos con su doctrina: “Los católicos ya no comulgan con la doctrina de la Iglesia sobre las familias”, titulaba El País (25-6-2014); “Divorciados, gays y madres solteras, temas que tratarán los obispos en octubre”, señalaba La Nación de Argentina; “Los gays y sus hijos no deberían sufrir el sesgo de la Iglesia [13]”, apuntaba la agencia Reuters (26-6-2014).

Los titulares de casi todos los medios generalistas en aquella fecha respondían al segundo bloque temático, “desafíos pastorales”. La tendencia parece lógica, pues concuerda con el tema elegido para el sínodo. Sin embargo, sorprende la focalización que, dentro de ese bloque, se centra de modo casi exclusivo en el problema de la comunión de los divorciados vueltos a casar y la acogida de los homosexuales. Conviene tener presente la multiplicidad de cuestiones que, bajo el mismo título, se presentaron en la sala de prensa vaticana: crisis de fe, situaciones críticas internas, presiones externas, preparación para el matrimonio, situaciones familiares de dificultad (problemas económicos, sociales y culturales, guerra, pobreza, abusos violencia, separación, migraciones, poligamia, etc.), familias con particulares situaciones pastorales: cohabitación, uniones de hecho, separados, divorciados, divorciados vueltos a casar y sus posibles hijos, las madres jóvenes, los que se encuentran en irregularidad canónica, petición del matrimonio por parte de no creyentes [14].

Al mismo tiempo existió un discurso paralelo, completamente distinto, más silencioso y más cercano a la realidad: la narración ofrecida por los medios especializados que, ante los mismos datos presentados por la Sala de prensa de la Santa Sede,titulaban, por ejemplo: “El Instrumentum Laboris, primeras impresiones” [15] (National Catholic Reporter, Estados Unidos,26-6-2014), “El documento del Vaticano sobre la familia pide misericordia y mejor formación” [16] (The Tablet, Reino Unido, 26-6-2014) o “La Iglesia trata de adaptarse a las realidades de la familia” [17] (Le Croix, Francia, 26-6-2014). Los medios especializados supieron leer el documento de trabajo más que como un punto de llegada, como un punto de partida desde el que los padres sinodales analizarían perspectivas pastorales para afrontar los numerosos retos.


EL SÍNODO PERIODÍSTICO

Los párrafos anteriores indican cómo, en el proceso de gestación informativa del sínodo, ya se había forjado una fuerte línea comunicativa entorno a la cuestión específica de la comunión sacramental de los divorciados vueltos a casar. En el fondo, se produjo una reducción temática de un sínodo que nació con una voluntad mucho más amplia, tal y como el Papa explicaba en una entrevista realizada por el director de Corriere della Sera: “Gradualmente […] se decidió discutir sobre la familia, que atraviesa una crisis muy seria. Es difícil formar una familia. Los jóvenes ya no se casan. Hay muchas familias separadas, cuyo proyecto de vida común fracasó. Los hijos sufren mucho. Y nosotros tenemos que dar una respuesta. Pero para eso hay que reflexionar mucho y en profundidad. Es eso lo que están haciendo el consistorio y el sínodo. Hay que evitar quedarse en la superficie del tema. La tentación de resolver los problemas desde la casuística es un error, una simplificación de cosas profundas” [18].

Las expectativas creadas en la opinión pública desde el mes de octubre del 2013, alimentadas en los procesos sucesivos (febrero y junio de 2014), se agudizaron con el transcurrir del sínodo. Todavía no se había reunido la asamblea sinodal y ya se repetía lo que había sucedido informativamente con el Concilio Vaticano II, es decir, la creación de un sínodo virtual que trató de influir en el sínodo presencial a través de la creación de corrientes de opinión pública [19].Veámoslo a través de un análisis informativo de cabeceras generalistas y especializadas, centrándonos en los puntos calientes de la cobertura del sínodo: el inicio, la publicación del documento de trabajo intermedio y la Relatio Synodi.

Los medios generalistas

Se ha analizado información de primer nivel (titulares) de siete diarios líderes en su idioma y que, además de ser referentes de la información nacional, por su prestigio traspasan fronteras, influyendo en el pulso informativo de los medios de otros países. En esta perspectiva se sitúan International New York Times y Wall Street Journal, con un alcance mundial. Representarán al mundo hispanoamericano los diarios El País (España), Clarín (Argentina) y El Universal (México). En lengua francesa hemos elegido el diario Le Monde (Francia) con una fuerte repercusión en los países francófonos de África.  Por último, la decisión de incluir Corriere della Sera, principal diario italiano, se debe precisamente a su cercanía y conocimiento de la fuente informativa.

  • Inicio del sínodo

El 6 de octubre los medios de comunicación elegidos para este artículo analizaban así el inicio del sínodo: “Sínodo, el relator: «Los divorciados vueltos a casar pertenecen a la Iglesia»” [20] (Corriere della Sera); “El Papa Francisco pide sinceridad en la Asamblea sobre las cuestiones de la familia” [21] (International New York Times); “El Papa pide al clero valentía para hablar y humildad para escuchar” (El País), “En el Vaticano, un sínodo para repensar la familia” [22] (Le Monde); “Papa abre sínodo de obispos sobre la familia” (El Universal) y “El papa Francisco les pide a los obispos ‘hablar claro’” (Clarín). Es una información variada, con un encuadre preponderante hacia un ambiguo aperturismo y un deseo de generar expectativas de futuro. Por otra parte se señala la necesidad de un camino de diálogo franco, como pidió en su intervención el Papa.

  • Relatio Post Disceptationem

El 13 de octubre, finalizada la primera semana de reunión sinodal, la secretaría del sínodo procedió a la publicación del documento de trabajo que se entregaría para el estudio de los Círculos Menores y que recogía los temas tratados en el Aula. Se trata de un texto de 58 puntos que aborda numerosos retos pastorales acerca de la familia. Nuestro análisis muestra, de nuevo, una polarización de los medios generalistas hacia dos únicos aspectos: el acceso a la comunión de los divorciados vueltos a casar y el posicionamiento de la Iglesia sobre las personas con tendencias homosexuales. En su conjunto, las dos temáticas suman 5 de los 58 puntos del documento presentado. Sin embargo, una extrapolación de estas cifras permitiría afirmar que, mientras para los padres sinodales la atención a estas cuestiones supone un 8,6% del total del documento, en los medios generalistas analizados ascendería al 100%, pues es la clave informativa de todos los titulares.

Estos, del 14 de octubre, sirven como ejemplo: “La apertura del sínodo a los gays: hacia la custodia de sus derechos” [23](Corriere della Sera); “Los obispos piden con urgencia incluir a los homosexuales, a las parejas de hecho y a los divorciados” [24] (International New York Times); “El informe podría abrir la puerta para permitir que la gente divorciada vuelta a casar reciba la comunión” [25] (The Wall Street Jounal);“Francisco logra que el sínodo acoja a gays y nuevas familias” (El País); “[…] Una mejor cabida a los homosexuales, a los divorciados vueltos a casar y a los no casados por la Iglesia” [26] (Le Monde); “Documento del Vaticano desafía a Iglesia a cambiar su actitud hacia gays” (El Universal); “Tormenta en la Iglesia por el debate sobre gays y divorciados” (Clarín).

Cabe observar que existe una valencia doble de todos estos titulares. Si por una parte se presentan como información de primer nivel, es decir, como “la noticia” de lo acontecido, por otra, presuponen en el lector un “mundo compartido” en el que —falsamente— se da por descontado que los divorciados cristianos están excluidos de la Iglesia y quelas personas con tendencias homosexuales son marginadas por ella.

En rueda de prensa, el 14 de octubre, el director de la Sala de prensa vaticana, el padre Federico Lombardi, salía al paso del revuelo informativo que se produjo con las interpretaciones mediáticas del documento, que son el foco de este artículo. Su declaración hacía eco del malestar sentido entre los padres del sínodo, que comenzaban a percibir la creciente distancia entre el sínodo presencial y el sínodo virtual de los medios de comunicación: “La secretaría general del sínodo—afirmaba el padre Lombardi— tras las reacciones y discusiones surgidas por la publicación de la Relatio post-disceptationem, debidas al hecho de que su naturaleza con frecuencia no se ha interpretado correctamente, asegura que tal texto es un documento de trabajo que resume las intervenciones y el debate de la primera semana y ahora se ha propuesto a la discusión de los miembros en los Círculos Menores, como prevé el Ordo del sínodo”. La Sala de prensa del Vaticano aclaró la cuestión, pero los titulares periodísticos ya estaban en los quioscos de todo el mundo y en internet, y acentuaron de modo notable la dicotomía sínodo presencial – sínodo virtual [27].

La información de los medios generalistas produjo un efecto de larga duración en la opinión pública no especializada, muchas veces sin recursos para distinguir la información oficial de los documentos de trabajo provisionales, aún no sometidos al debate. Dos meses después, el Papa sintió la necesidad de precisar que, aunque todos los pasos llevados a cabo en el Aula fueron publicados, solo tres documentos son oficiales—la Relación final, el Mensaje a las familias y su discurso conclusivo—, mientras que la Relatio post-disceptationem era un simple documento de trabajo, no oficial [28].

  • Relatio Synodi

El documento final aprobado por los padres sinodales—conocido como la Relatio Synodi— se divulgó y se puso al alcance del público el día 18 de octubre. Al mismo tiempo, el pontífice dio luz verde a la publicación de los votos emitidos para cada uno de los 62 números. De acuerdo con el artículo 26 del reglamento del sínodo, la aprobación de un punto de la Relatio requería al menos el “placet” de dos terceras partes de los votos. Los puntos que no alcanzaron esa mayoría fueron tres: el 52 y 53, referidos a la comunión sacramental de los divorciados (vueltos a casar), y el 55, sobre las personas con tendencias homosexuales. Como se ve, coincide con aquellas cuestiones que habían captado todo el interés de los medios generalistas.

El 18 y el 19 de octubre la prensa analizaba así la Relatio Synodi: “Sínodo, los tres artículos de la discordia” [29](Corriere della Sera); “Finaliza el sínodo en el Vaticano sin consenso” [30] (International New York Times); “Los obispos rechazan el cambio de tono hacia gays y divorciados católicos” [31] (The Wall Street Jounal); “La mayoría de los obispos quiere abrirse a gais y divorciados” (El País); “El sínodo de la familia termina sin acuerdo sobre los divorciados y los homosexuales” [32] (Le  Monde); “Conservadores se imponen en el sínodo de obispos” (El Universal); “La Iglesia Católica no logra consenso sobre gays y divorciados” (Clarín).

La narrativa utilizada por estas cabeceras pone de manifiesto otros nuevos frames: la división, la discordia, la confrontación entre progresistas y tradicionalistas, el supuesto final truncado de un sueño aperturístico, etc. Este tipo de titulares fueron una consecuencia del encuadre informativo de aperturismo y cambio que habían sostenido desde el anuncio del sínodo. Por eso, la falta de aprobación de los artículos 52, 53 y 55 se interpretó como la victoria de una minoría que habría luchado por frenar un supuesto deseo de cambio en la Iglesia. La no aprobación de esos puntos—divorciados y gays— fue entendida como una traición a la esperanza de un cambio doctrinal. Los medios generalistas dieron lugar así a un “sínodo virtual” que, de hecho, redujo el “sínodo presencial” a dos únicos aspectos, dejando de lado una gran variedad de temas y propuestas pastorales para la familia. Incluso la invitación del Papa a “hablar con libertad y escuchar con humildad”, vista desde esta óptica, se convirtió en una llamada a trabajar en la línea de la apertura, poniendo entre paréntesis el contexto de sinodalidad  y comunión, que Francisco había solicitado como marco para el diálogo [33].

La siguiente tabla permite confrontar, a un golpe de vista, la línea informativa de los medios generalistas analizados, señalando la elección de los dos temas fuertes, la creación de expectativas y la reacción final. Un análisis de los titulares de los tres momentos informativamente más relevantes del sínodo, permite leer el enfoque informativo y la falta de interacción con la realidad sinodal.

Apertura sínodo Relatio Post Disceptationem Relatio Synodi
Corriere della Sera Los divorciados pertenecen a la Iglesia Tutela los derechos de los homosexuales Los artículos de la discordia
International New York Times Franqueza de diálogo Gays y divorciados Final sin consenso
Wall Street Journal Divorciados y Comunión Rechazo a gays y divorciados
El País Escuchar con humildad Gays y nuevas familias La mayoría por apertura a gays y divorciados
El Universal Apertura del sínodo Cambio de actitud con gays Se imponen los conservadores
Le Monde Repensar la familia Cambio en la familia Falta de acuerdo en gays y divorciados
Clarín Hablar claro y escuchar con humildad Tormenta por gays y divorciados Falta consenso en gays y divorciados

 Los medios especializados

Entre las cabeceras digitales o impresas, cuyo foco es la información religiosa, hemos seleccionado algunas teniendo en cuenta su repercusión, número de lectores, citas en otros medios de comunicación y variedad de idiomas(que asegura la diversidad cultural). Concretamente se trata de Aciprensa, National Catholic Register, Catholic News Agency, Kath.net, Crux, Vatican Insider y Avvenire.

  • Inicio del sínodo

El 6 de octubre, los medios elegidos titulaban así la apertura del sínodo: “Relator del sínodo de la Familia: «Todos sabemos que el Matrimonio sacramental es indisoluble»” (Aciprensa, Perú); “Matrimonio y familia. Primer día del sínodo: marco de la discusión” [34] (National Catholic Reporter, Estados Unidos); “Papa Francisco: ‘El sínodo debe seguir el sueño de Dios, no simplemente tomar el pulso de la situación’” [35] (Catholic News Agency, Estados Unidos); “Cardenal Kasper: ‘No a la guerra de cardenales’” [36] (Kath.net, Austria); “Cinco cosas que deben conocerse sobre el sínodo de la familia” [37] (Crux, Estados Unidos); “Francisco abre el sínodo: hablar claro y escuchar con humildad” [38] (Vatican Insider, Italia); “El sínodo entra en harina: estos son los retos” [39] (Avvenire, Italia).

A diferencia de los medios generalistas, estas cabeceras subrayan el deseo del sínodo de promover el diálogo desde una doctrina compartida, desde una visión de fe. Si en los medios generales se percibía una narrativa del aperturismo, la información que aportan las cabeceras especializadas es fruto de una lectura más directa y fiel de las intervenciones del Papa. Ofrecen, así, un buen contexto al lector, con el fin de hacerle conocer desde qué punto parte el diálogo. Aquí la óptica preponderante es la del diálogo intraeclesial y la escucha dócil al Espíritu Santo.

  • Relatio Post Disceptationem

Las cabeceras especializadas subrayaron la condición instrumental de la Relatio Post Disceptationem, presentándola como lo que era: un documento de trabajo provisional. Un mayor conocimiento del lenguaje y de la actuación de la Iglesia les ayudó a evitar interpretaciones conclusivas y a ofrecer contexto. Además, se involucraron en la lucha contra el desconcierto que la cobertura informativa de los medios generalistas generó en la opinión pública. Lo hicieron dando mayor protagonismo a las aclaraciones sobre la naturaleza del documento, que el padre Federico Lombardi expuso en rueda de prensa. Un recorrido por los titulares del 14 de octubre ofrece las siguientes afirmaciones: “Vaticano desmiente a medios: Ni el sínodo ni el Papa Francisco han tomado decisiones doctrinales” (Aciprensa); “La controversia empuja al Vaticano a clarificar el documento intermedio” [40] (Catholic News Agency); “Sínodo: ‘Acoger en la verdad, no a los jueces con el hacha’” [41] (Avvenire); “Sínodo, debate sobre la relatio: es solo un documento preparatorio” [42](Vatican Insider). Como se ve, el foco informativo se centró fundamentalmente en las explicaciones sobre la naturaleza del documento y en su intención latente: promover un tono nuevo, que ayudase a la pastoral.

  • Relatio Synodi

A diferencia de los titulares de ruptura ofrecidos por el sínodo virtual, los medios especializados se centran, a la luz de la Relatio Synodi, en los retos y tareas pendientes que deberán afrontar los padres sinodales en 2015.Algunos titulares de los días 18 y 19 de octubre evidencian esta tesis. El portal Aciprensa optó por señalar, evitando todo debate, el “Discurso del Papa Francisco al concluir sínodo Extraordinario de los Obispos sobre la Familia”. Por su parte, National Catholic Register apuntaba la falta de consenso con este titular: “El informe final del sínodo carece de consenso en los temas controvertidos” [43].  Para Catholic News Agency resultó más interesante reflejar que “El informe final del sínodo matiza lo referente a homosexualidad y divorciados vueltos a casar” [44]. Más separados del documento final se encuentran los análisis de Crux, Vatican Insider y Avvenire. Crux presentó el problema de la división evitando todos los adjetivos: “El voto de las cuatro secciones principales revela las líneas de fractura del sínodo” [45]. El portal Vatican Insider reflexionaba sobre los aires de apertura de los que tanto se había hablado en las cabeceras internacionales: “El Papa, el sínodo y aquellas aperturas impensables hace años” [46]. Por último, Avvenire señalaba la línea roja entre misericordia y confusión doctrinal: “[…] Cercanía, no confusión. Una reflexión serena y clarificadora supera los retrasos” [47].

La tabla que se ofrece a continuación permite hacerse cargo de las decisiones informativas tomadas por estos medios, que elaboraron informaciones más pegadas a los puntos discutidos en el Aula del sínodo. La cobertura de estas cabeceras fue más contextual: para cada uno de los documentos emitidos por el Aula del sínodo ofrecieron un marco eclesial. Presentan una información más sosegada, con claves de lectura eclesiológicas, que la alejan del sínodo virtual de algunos medios generalistas, aunque —como se ve también en los títulos— acusan la influencia de estos medios.

Apertura sínodo Relatio Post Disceptationem Relatio Synodi
Aciprensa Matrimonio sacramental indisoluble Aclaraciones: no se ha cambiado la doctrina Discurso del Papa en la conclusión
National Catholic Reporter El marco de la discusión Respuestas a la Relatio post disceptationem Un documento final que carece de consenso
Catholic News Agency Seguir el sueño de Dios, más que tomar el pulso La controversia llama al Vaticano a explicarse Documento con matices a la homosexualidad y nueva familia
Kath.net Unidad y no a la guerra de cardenales Un documento poco útil para la predicación
Crux 5 temas que encuadran el sínodo Un informe que hace traición Las líneas de fractura del sínodo
Vatican Insider Hablar claro y escuchar con humildad La relatio es solo un documento preparatorio Sínodo y aperturismo
Avvenire Los retos del sínodo Misericordia y acogida en la verdad Línea de misericordia. Gays: respeto pero no confusión.

LOS LOGROS COMUNICATIVOSDEL SÍNODO

Se abre un espacio para la familia en el discurso público. El análisis anterior deja entrever que el sínodo ha estado en el centro del debate público y en la agenda temática de los medios de comunicación. Se ha abierto un nuevo ámbito de interés periodístico que, adecuadamente gestionado, puede poner las cuestiones relativas a la familia en el centro del discurso público. Ese interés informativo se reflejó también en Internet: un estudio realizado por la empresa 3rdPlace para el portal de contenido religioso Aleteia.org, pone de relieve que solo en los medios digitales de lengua inglesa, la familia ha sido protagonista en más 1,1 millones de menciones, noticias y conversaciones en foros en el arco de un año: septiembre del 2013 – septiembre del 2014 [48].

En una entrevista concedida al semanario español Alfa y Omega (6-XII-2014), monseñor Vicenzo Paglia, Presidente del Consejo Pontificio para la Familia, ofrecía el siguiente balance de lo sucedido: “El Papa Francisco ha tenido la extraordinaria intuición de poner a la familia en el corazón de la reflexión de toda la Iglesia. En esta perspectiva, la Iglesia tiene la responsabilidad, y también el orgullo, de ser la única institución que ha tomado el reto de afrontar la profunda crisis, pero también la gran vocación de las familias, no solo las cristianas, sino también las familias de todo el mundo”. La tarea pendiente para 2015 es trasladar este deseo al conjunto de la opinión pública.

Se potencia la percepción de la sinodalidad y del diálogo. La cobertura informativa del sínodo ha evidenciado, ante la opinión pública, el espíritu sinodal y de diálogo que existe en la Iglesia, a diferencia de lo que ocurre en muchas instancias civiles con forma aparentemente democrática. La búsqueda de un camino común —eso significa la palabra en griego (σúνοδος)— requiere un diálogo franco sobre un terreno compartido. “Sínodo significa caminar juntos. Hemos sentido la fuerza del Espíritu Santo que guía y renueva a la Iglesia llamada a hacerse cargo de las heridas”, aseguraba el  Papa Francisco en la homilía de la beatificación de Pablo VI. El debate iba dirigido a profundizar en los desafíos pastorales y a la curación de heridas abiertas.

El documento de trabajo Relatio Post Disceptationem evidencia, en varios de sus puntos, la diversidad de opiniones (p.ej. nn. 43, 48 y 49). Sin ser la Iglesia una democracia, la experiencia del sínodo es la de un debate franco  y vivo. Se han tratado múltiples aspectos vitales para la familia de hoy, con las perspectivas propias de las diversas culturas y situaciones eclesiales. Han podido intervenir todos los padres sinodales que, a su vez, pudieron escuchar las experiencias de 38 auditores laicos —algunos de ellos matrimonios—, con voz en la asamblea sinodal. Y todos han intervenido, con absoluta libertad, en la presencia del Santo Padre, con la intención de custodiar la garantía sinodal que en latín se expresa “cum Petro y sub Petro”, con Pedro y bajo Pedro.

Disponibilidad de las fuentes informativas. Del análisis periodístico anterior se deduce que la sala de prensa de la Santa Sede ofreció once briefings para periodistas, en los que participaron numerosos padres sinodales y algunos laicos llamados a testimoniar su experiencia en el Aula del sínodo. En esas sesiones informativas, 11 cardenales, 10 obispos, 4 sacerdotes y 8 laicos se pusieron a disposición de los periodistas acreditados. Además, la Sala de prensa de la Santa Sede facilitó diariamente clips de video y audio para el trabajo de los profesionales de los medios. Muchos periodistas señalaron que formar parte de este “evento” informativo supuso para ellos un enriquecimiento. Algunos consideraron estas jornadas como formación para comprender gradualmente la Iglesia.

La puesta a disposición de tantas fuentes informativas es un ejemplo extraordinario para muchas instituciones civiles, que trabajan con un modelo de comunicación más cercano a la publicidad o a la propaganda que a la verdadera comunicación, hecha de preguntas y respuestas y no de meros mensajes preconcebidos.

 

Incorporación de los canales digitales. En los artículos analizados son relativamente frecuentes las referencias a la cuenta de Twitter, elegida para ir comunicando a tiempo real las novedades acontecidas en el Aula del sínodo. A través de @HolySeePress se lanzaron más de 700 tuits marcados por los hashtag oficiales #prayforsynod y #synod14. Las publicaciones en esta red social combinaron textos de 140 caracteres, links a documentos de interés, galerías de fotos, entrevistas de televisión a los padres sinodales e invitados, vídeos con contenidos referentes a la familia y los enlaces a los briefings para periodistas, retransmitidos a través de internet [49].Un artículo firmado por el periodista italiano Armando Tormo para Corriere della Sera desvelaba un inédito aviso del secretario del sínodo, Lorenzo Baldisseri, a los padres sinodales: “No debéis enviar mensajes a través de Twitter o de otras redes sociales” [50]. Una llamada a la unicidad de voz y al respeto de un único canal oficial, es decir @HolySeePress.

Una buena ayuda para el acceso a la información ha sido también la creación del portal oficial http://synod14.vatican.va/, con versión en nueve idiomas; francés, inglés, portugués, italiano, español, chino, árabe, alemán y polaco. A lo anterior, se sumaron los canales tradicionales de información que utiliza la Sala de prensa vaticana, como Il Bollettino, un resumen oficial de la información diaria o Vatican Information Service. Se trata de una interesante experiencia de comunicación a través de diversos canales y medios que, sin duda, podrá beneficiar en el futuro la comunicación de otros eventos de la Iglesia.


SÍNODO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN: ALGUNAS SOMBRAS

Secuestro informativo. Como se vio en nuestro análisis mediático, el enfoque de los medios generalistas produjo un secuestro informativo. Ese secuestro consistió en una difusión masiva de los escenarios temáticos reductivos del sínodo virtual, es decir: el supuesto acceso a la comunión a los divorciados vueltos a casarse civilmente y la postura de la Iglesia con las personas que presentan una tendencia homosexual. Ese restringido abanico temático se preocupó más de la creación de expectativas que del análisis de una realidad lejana a su lenguaje. En ese secuestro informativo, como ya vimos, intervino todo un proceso histórico previo, muy anterior al comienzo del debate en el Aula del sínodo. La consecuencia inmediata fue un empobrecimiento informativo.

Confusión sobre los contenidos. Las noticias construidas a partir de la Relatio Post Disceptationem dejaron innumerables titulares sobre un “cambio” en la Iglesia, que favorecieron la confusión en la opinión pública, especialmente entre las personas menos cercanas a las fuentes informativas especializadas: así lo evidencian los ejemplos del análisis previo. La intervención posterior de la Sala de prensa vaticana, para recordar que se trataba de un documento de trabajo y no de un documento definitivo, llegó principalmente a los lectores de medios especializados. Por otra parte, la ingente cantidad de información disponible, en ocasiones, más que arrojar luz sobre los puntos tratados en el Aula, ocasionó un eclipse de la realidad del diálogo.

En este contexto, el Papa Francisco quiso recordar la doctrina de la Iglesia sobre la familia, en las semanas sucesivas. “Ninguna intervención ha metido en discusión la verdad fundamental del Sacramento del Matrimonio —aseguraba el pontífice—, es decir: la indisolubilidad, la unidad, la fidelidad y la apertura a la vida” [51]. También respondió a quienes crearon confusión poniendo en la boca, en las intenciones o en los deseos del Papa, palabras que no corresponden a la realidad: “Continuamente estoy haciendo declaraciones, dando homilías y eso es magisterio. Eso que está ahí es lo que yo pienso, no lo que los medios dicen que yo pienso. Vaya ahí y lo va a encontrar y está bien claro; Evangelii Gaudium es muy clara” [52]. En la misma entrevista del diario La Nación, el Papa aclaraba también : “Nadie habló de matrimonio homosexual en el sínodo, no se nos ocurrió”.

Narrativa de conflicto. Como se ha visto en los titulares recogidos para nuestro análisis, la información difundida por numerosos medios potenció una narrativa del conflicto, de la contraposición de intereses y de las diferencias irreconciliables entre los prelados, que en líneas generales no coincide con las realidades descritas por los protagonistas:“La palabra división está fuera de lugar. Han surgido posiciones distintas. Ha habido una confrontación, a veces impelente, pero que ha tendido siempre a la comunión”, señalaba el cardenal Angelo Scola en una entrevista concedida a Corriere della Sera [53].


RETOS HACIA OCTUBRE DEL 2015

El análisis periodístico anterior nos ha permitido identificar algunos logros y ciertas sombras relacionadas con la cobertura informativa del sínodo. En la parte final de este artículo, se mencionan tres posibles líneas de trabajo que —a nuestro juicio— podrían minimizar los aspectos negativos y potenciar una equilibrada lectura mediática del sínodo en 2015.

 

Favorecer la ampliación temática

 La decisión sinodal de no aprobar las proposiciones de la relación final relativas a la comunión de los divorciados vueltos a casar, o aquellas referidas a las personas con tendencias homosexuales, quizá tiene que ver con el deseo de superar el secuestro informativo del sínodo en la opinión pública. Podría entenderse como una voz que dice: esos dos temas que, sin duda, requieren nuestra atención y estudio, tratémoslos en otro momento, sin dejarnos robar la agenda. Muchas personas no han percibido con claridad la grandeza y variedad temática de esta asamblea eclesial. Los problemas que asfixian a la familia en el siglo XXI son muy numerosos y de diferente índole. Lejos de toda casuística, el trabajo que el sínodo presencial trató de llevar a cabo fue el análisis de estas situaciones.

El Papa Francisco, durante su regreso de Tierra Santa, decía a los periodistas en la rueda de prensa que ofreció en el avión: “El sínodo de octubre será sobre la familia, sus problemas, sobre la riqueza de la familia, la situación actual de la familia […] la presentación preliminar que hizo el cardenal Kasper tenía cinco capítulos. Cuatro sobre las cosas bonitas de la familia desde el aspecto teológico, las problemáticas familiares, el problema pastoral de las separaciones, la nulidad matrimonial, los divorciados y el problema de la comunión […] A mí no me ha gustado que tantas personas, incluso en la Iglesia, sacerdotes, etc., hablasen de la comunión a los divorciados como si todo se redujese a una casuística. Sabemos que hay una crisis de la familia. Los jóvenes no quieren casarse o no se casan, conviven… Yo no querría que entrásemos en la casuística: lo que se puede hacer o no se puede hacer… Por eso agradezco tanto esta pregunta, pues me da la oportunidad de clarificar. El problema pastoral de la familia es muy, muy amplio y no se debe deshojar caso a caso” [54].

Para superar el “secuestro informativo” antes mencionado parece clave, de cara al futuro, tomar algunas iniciativas positivas de ampliación temática, que ayuden a situar en la opinión pública las cuestiones referidas a la familia cristiana y los retos pastorales en toda su amplitud y profundidad, como hace con frecuencia el Papa Francisco.

Potenciar el acompañamiento comunicativo

Superar la confusión sobre los contenidos y proyectar una percepción del futuro sínodo acorde a la realidad son dos tareas de capital importancia para una correcta comprensión del trabajo del sínodo en la opinión pública. Una posible línea de trabajo consistiría en ofrecer a los medios generalistas el contexto del que –por formación previa– ya disponen los medios especializados. Las consecuencias repercutirían de modo inmediato en la audiencia, pues es claro que la realidad del sínodo llega al gran público de manera mediada, a través de un ejercicio de confianza en los profesionales de la comunicación. Cuanta más importancia dan ellos a una noticia, tanta importancia adquiere para sus lectores, pues la selección de contenidos de los medios influye en la percepción temática del público.

Potenciar el acompañamiento comunicativo de un evento como el sínodo comporta, entre otras cosas, una portavocía fuerte, capaz de dar contexto y sentido a cada una de las informaciones, de proponer con fuerza a la opinión pública los temas que realmente importan y de servir de catalizador de intereses mirando siempre el punto central: la familia en el contexto de la nueva evangelización.

La publicación de documentos, de por sí, no constituye una garantía de transparencia. Es preciso explicar con claridad el sentido y la naturaleza de cada documento. En nuestro caso, por ejemplo, el carácter provisional (de “documento de trabajo”) de la relación intermedia, o de las observaciones de los Círculos Menores. De cara al futuro, podría ser conveniente poner el acento en la intención de cada texto y distinguir así lo fundamental de lo secundario, diferenciar lo que son opiniones personales de lo que es magisterio. Potenciar el acompañamiento comunicativo es, además, dirigir la atención hacia el sentido original de los textos del Papa y de los otros textos oficiales sobre la familia, evitando así elucubraciones y desplazando a un segundo plano los documentos que se encuentran todavía en proceso de maduración.

Junto al trabajo más cuidadoso de los profesionales del periodismo, sería igualmente importante el cuidado de una agenda informativa de los promotores del evento. Una agenda que garantizara mejor el gobierno de los tiempos de publicación, su contexto, sus consecuencias, su alcance y que facilitara el trabajo de unos profesionales menos acostumbrados a realizar coberturas informativas de tipo especializado, como son las de un acontecimiento de carácter religioso.

 Alcanzar otro nivel de transparencia

 Por último, para superar la narrativa del conflicto —la idea de una Iglesia dividida en grupos o partidos— tal vez sería conveniente alcanzar otro grado de transparencia. Una novedad comunicativa de este sínodo consistió en ofrecer diariamente a los periodistas un resumen temático de lo sucedido en el Aula, pero sin revelar la autoría de las aportaciones individuales. La secretaría del sínodo también optó por facilitar rápidamente los documentos de trabajo de los padres sinodales, salvaguardando la confidencialidad sobre la procedencia de las diversas propuestas [55].

En el briefing del 3 de octubre, los coordinadores del sínodo explicaron que esta decisión se había tomado para asegurar una mayor libertad en el debate del Aula, pues la confidencialidad permitiría que los padres sinodales pudieran hablar sin la presión de la opinión pública. La libertad del debate sinodal y el derecho a la información parecían entrar en conflicto.

En este nuevo escenario de una mayor confidencialidad, la sala de prensa vaticana realizó un esfuerzo digno de todo reconocimiento por facilitar contenidos diarios a los periodistas y paliar de algún modo la carencia de elementos informativos claros. La abundancia de ruedas de prensa y de encuentros con algunos de los protagonistas del sínodo, sin embargo, no sació completamente la demanda informativa [56]. La requerida confidencialidad sobre los autores, potenció de hecho las elucubraciones para atribuir las afirmaciones a sus responsables; en ocasiones las discusiones quedaban diluidas en una especie de anonimato que no jugó a favor de la calidad de las noticias. Se consolidó así la percepción –exagerada, según muchos padres sinodales— de una asamblea divida, parecida —como diría el Papa dos meses después— “a una crónica deportiva o política, con dos equipos pro y contra” [57].

Ante la falta de puntos de referencia informativos, la cobertura tendió a centrarse en los dos temas seleccionados previamente por la agenda de algunos medios generalistas. Así, el sínodo virtual tomó la delantera al real, ignorando que las discusiones de los padres sinodales habían dedicado la mayor parte del tiempo a los numerosísimos retos pastorales que afectan a las familias cristianas de hoy, o a estudiar –en palabras del cardenal Nichols– “como la Iglesia puede atender a cada persona, con independencia de la complejidad de la situación en que se encuentra” [58].

El modelo comunicativo del sínodo de 2014 desencadenó dudas y preguntas para el futuro, y el deseo –entre numerosos padres sinodales– de que la comunicación de la asamblea de 2015 transparente mejor hacia afuera lo sucedido dentro del Aula. ¿No será demasiado alto el precio a pagar por este fluir de comunicaciones anónimas? ¿No hubiese sido más constructivo avalar las informaciones y propuestas con nombres y apellidos concretos? [59]. Ciertamente, los resúmenes de los sínodos anteriores tenían sus límites: los periodistas sabían que no reflejaban todo lo hablado en el Aula, pero constituían un cimiento estable sobre el que apoyar sus informaciones: transparentaban la amplitud de temas, de enfoques, de preocupaciones, de retos.  Refiriéndose al sínodo de 2015, el arzobispo Joseph E. Kurtz comentaba que “se trataría de alcanzar otro nivel de transparencia” [60].

           


[1]   PAPA FRANCISCO, Audiencia general, Plaza de San Pedro, 10-12-2014.

[2]  Cardenal TIMOTHY M. DOLAN, Asamblea General de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, 10-XI-2014.

[3]  Corriere della Sera, 10-XII-2014, pág. 29.

[4]   PAPA FRANCISCO, Conferencia de prensa durante el vuelo de regreso a Roma, Viaje Apostólico a Río de Janeiro con ocasión de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, 28-07-2013.

[5]   CONFERENCIAS EPISCOPALES de Suiza (3 de febrero), Alemania (3 de febrero), Austria (21 de enero) y Bélgica (5 de febrero), entre otras.

[6]  Textos publicados íntegramente en la revista italiana Il Regno, nn. 5, 7 y 9, de 2014.

[7]  Ibid.

[8]  Il Quotidiano,  Italia, 11-2-2014.

[9]  El cardenal WALTER KASPER, en una entrevista posterior, afirmaba: “Yo no tengo la solución, sino que he hecho preguntas para hacer pensar a los obispos en sintonía con el Papa, de manera que sea el Santo Padre quien decida. No yo”. Agencia ZENIT, 20-2-2014.

[10]  En 1993, cuando era obispo de Rottenburg-Stuttgart, el cardenal Kasper firmó, con una parte del episcopado alemán, una carta pastoral con el mismo contenido que en el mes de febrero presentó a los purpurados en consistorio [Carta Pastoral de los obispos de la provincia eclesiástica del Alto Rhin: “Divorciados vueltos a casar: el respeto a la decisión tomada en conciencia”. De los Obispos del Alto Rhin: OSKAR SAIER (Freiburg), KARL LEHMANN (Mainz) y WALTER KASPER (Rottenburg-Stuttgart), 10-7-1993. Documento íntegro en Revista Criterio (Argentina), n. 2357, marzo 2010, AAVV, Debates: la comunión de los divorciados vueltos a casar]. Unas propuestas que, por otra parte, fueron respondidas negativamente, primero por la Congregación de la Doctrina de la Fe en 1994 [Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la recepción de la comunión eucarística por parte de los fieles divorciados que se han vuelto a casar”, Congregación para la Doctrina de la Fe, Roma, 14-9-1994] y más tarde por el sínodo de 2005 [Sínodo La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia, XI Asamblea general ordinaria, Roma, 2005] y la exhortación Sacramentum Caritatisde Benedicto XVI [Exhortación apostólica postsinodal Sacramentum caritatis, n. 29, 22-2-2007].

[11]   Título original: “Divorziati risposati, la proposta di Kasper”.

[12]  IL FOGLIO (Italia), Bibbia, eros e famiglia. La creazione esclude tassativamente le teorie del gender. Uomo e donna sono congiuntamente e nella cellula familiare futuro, virtù sociale, ricerca della felicità, 1-3-2014.

[13]   Agencia REUTERS,Gays and their children should not suffer Church bias”, 26-6-2014.

[14]   Conferenza Stampa di presentazione dell’Instrumentum laboris della III Assemblea Generale Straordinaria del Sinodo dei Vescovi, Bolletino Sala Stampa della Santa Sede, 26-06-2014.

[15]   Título original: “The Instrumentum laboris: First impressions”.

[16]   Título original: “Vatican document on family calls for mercy and better formation”.

[17]   Título original : “L’Église cherche à s’adapter aux réalités de la famille”.

[18]  FERRUCCIO DE BORTOLI , Entrevista al Papa Francisco: “Vi racconto il mio primo anno da Papa”, Corriere della Sera, 5-3-2014.

[19]  BENEDICTO XVI, Encuentro con los párrocos y el clero de Roma, 14-2-2013: “Estaba el Concilio de los Padres —el verdadero Concilio—, pero estaba también el Concilio de los medios de comunicación. Era casi un Concilio aparte, y el mundo percibió el Concilio a través de éstos, a través de los medios. Así pues, el Concilio inmediatamente eficiente que llegó al pueblo fue el de los medios, no el de los Padres. Y mientras el Concilio de los Padres se realizaba dentro de la fe […] que busca responder al desafío de Dios en aquel momento y encontrar en la Palabra de Dios la palabra para hoy y para mañana, […] el Concilio de los periodistas no se desarrollaba naturalmente dentro de la fe, sino dentro de las categorías de los medios de comunicación de hoy, es decir, fuera de la fe, con una hermenéutica distinta. Era una hermenéutica política. Para los medios de comunicación, el Concilio era una lucha política, una lucha de poder entre diversas corrientes en la Iglesia. Era obvio que los medios de comunicación tomaran partido por aquella parte que les parecía más conforme con su mundo.[…] Sabemos en qué medida este Concilio de los medios de comunicación fue accesible a todos. Así, esto era lo dominante, lo más eficiente, y ha provocado tantas calamidades, tantos problemas; realmente tantas miserias: seminarios cerrados, conventos cerrados, liturgia banalizada… y el verdadero Concilio ha tenido dificultad para concretizarse, para realizarse; el Concilio virtual era más fuerte que el Concilio real”.

[20]   Título original: “Sinodo, il relatore: «I divorziati risposati appartengono alla Chiesa»”.

[21]   Título original: “Pope Francis Calls for Candor at Meeting on Family Issues”.

[22]   Título original: “Au Vatican, un synode pour repenser la famille”.

[23]   Título original: “L’Apertura del sinodo sui gay: i loro diritti da tutelare”.

[24]   Título original: “Bishops urge inclusion for gay  and unmarried couples and the divorced”.

[25]   Título original: “Report Could Open door to Letting Divorced People Who Have Remarried Receive Communion”.

[26]   Título original: “Un esprit d’ouverture souffle sur l’Eglise : Le rapport d’étape du synode sur la famille, orchestré à Rome par François, propose de mieux accueillir homosexuels, divorcés remariés et non-mariés religieusement”.

[27]  Varias voces internas así lo expresan. Un ejemplo son las declaraciones de Mons. Carlos Aguiar Retes, presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), en una entrevista concedida a Vatican Insider: “En el Aula nos dijeron que es la costumbre de todos los sínodos publicar la Relatio post disceptationem, que incluso el Papa Francisco había insistido al cardenal Baldisseri que hubiese mucha transparencia, por eso no nos sorprendió que la Relatio fuese publicada, lo que nos sorprendió fue la reacción de algunos medios al contenido. La Relatio se tomó por parte de las agencias noticiosas como si fuese un documento definitivo cuando en realidad se aclaró que era la expresión de lo que se había discutido en el Aula” (VATICAN INSIDER, 22-10-2014).

[28]  Cfr. PAPA FRANCISCO, Audiencia general, 10-12-2014.

[29]  Título original: “Sinodo, i tre articoli della discordia”.

[30]  Título original: “No Consensus at Vatican as Synod Ends”.

[31]  Título original: “Bishops Reject Shift in Tone for Gay, Divorced Catholics”.

[32]  Título original: “Le synode sur la famille se termine sans accord sur les divorcés et les homosexuels”.

[33]  La llamada a “hablar con claridad” y “escuchar con humildad” se encuadraba en un entorno más amplio: “Una condición general de base es esta: hablar claro. Que nadie diga: «Esto no se puede decir; pensará de mí así o así…». Se necesita decir todo lo que se siente con parresía. Después del último Consistorio (febrero de 2014), en el que se habló de la familia, un cardenal me escribió diciendo: lástima que algunos cardenales no tuvieron la valentía de decir algunas cosas por respeto al Papa, considerando quizás que el Papa pensara algo diverso. Esto no está bien, esto no es sinodalidad, porque es necesario decir todo lo que en el Señor se siente el deber de decir: sin respeto humano, sin timidez. Y, al mismo tiempo, se debe escuchar con humildad y acoger con corazón abierto lo que dicen los hermanos. Con estas dos actitudes se ejerce la sinodalidad. Por eso os pido, por favor, estas actitudes de hermanos en el Señor: hablar con parresía y escuchar con humildad. Y hacedlo con mucha tranquilidad y paz, porque el sínodo se realiza siempre cum Petro et sub Petro, y la presencia del Papa es garantía para todos y custodia de la fe”, PAPA FRANCISCO, Saludo a los padres sinodales durante la i congregación general de la III asamblea general extraordinaria del sínodo de los obispos, Aula del Sínodo, 6-10-2014.

[34]  Título original: “Marriage & Family Synod Day 1: Framing the Discussion”.

[35]  Título original: “Synod must serve God’s dream, not try to “take over”, Pope says”.

[36]  Título original: “Kardinal Kasper: ‘Kein Krieg der Kardinäle’.

[37]  Título original: “5 things to know about the Vatican’s family synod”.

[38]  Título original: “Francesco apre il Sinodo: parlare chiaro e ascoltare con umiltà”.

[39]  Título original: “Il Sinodo entra nel vivo: ecco le sfide”-

[40]  Título original: “Controversy prompts Vatican to clarify synod midterm”.

[41]  Título original: “Sinodo: “accoglienza nella veritá, no ai giudici con l’accetta”.

[42]  Título original: “Sinodo, dibattito sulla “relatio”: è solo un documento preparatorio”.

[43]  Título original: “Synod’s Final Report Lacks Bishops’ Consensus on Controversial Topics”.

[44]  Título original: “Synod’s final report shows nuance on homosexuality, remarriage”.

[45]  Título original: “Votes on four key sections reveal synod’s fault lines”.

[46]  Título original: “Il Papa, il Sinodo e quelle aperture impensabili qualche anno fa”.

[47]  Título original: “Dal Sinodo emerge la linea della misericordia. Gay, rispetto oltre l’ideologia. Vicinanza, non confusione. Riflessione serena e chiarificatrice, che suppera i ritardi”.

[48]  Este material, publicado antes de que se llevase a cabo el sínodo, correspondería a medios generalistas y especializados (32%), blogs (13%), foros de discusión (30%)  y redes sociales (25%). 38.333 menciones se refieren exclusivamente al sínodo, datos de 3rdPlace en The Synod of Bishops on the family, septiembre de 2014.

[49]  En lengua inglesa (septiembre 2013 – septiembre 2014), las cuentas de Twitter que más referencias han hecho al sínodo, además de la de la Santa Sede, han sido las de Religion News Service, Christianity Today, Rome Reports, National Catholic Register, The Huffington Post Religion y Catholic News Agency. Cabe destacar que todos los medios citados son portales especializados y no generalistas. También en Facebook (lengua inglesa) han predominado sus informaciones, situándose en las fanpages que más han tratado el asunto. En cuanto a YouTube (lengua inglesa, septiembre 2013 – septiembre 2014), los diez vídeos sobre el sínodo con más visualizaciones pertenecen también a medios de información religiosa: Centro Televisivo Vaticano, Rome Reports, Salt and Light y el canal de Fr. Paul Nicholson. [Datos de 3rdPlace en The Synod of Bishops on the family, septiembre de 2014].

[50]  ARMANDO TORMO, “I prelati difendono i segreti dell’aula dall’insidia dei tweet”, Il Corriere della Sera ,7-10-2014.

[51]  PAPA FRANCISCO, Audiencia general del 10-12-2014, Plaza de San Pedro.

[52]  ELISABETTA PIQUÉ, “Francisco: ‘Dios me da una sana dosis de inconsciencia’”, entrevista en LA NACIÓN (Argentina), 7-12-2014, pp. 1, 4 y 6.

[53]  ALDO CAZZULLO, «Ai divorziati niente comunione. Credo che il Papa deciderà così», Corriere della Sera, 2-12-2014.

[54]  Conferencia de prensa del Santo Padre durante el vuelo de regreso de Tierra Santa, 26-5-2014.

[55]  El sínodo de 2014 rompía la tradición de otros anteriores, en que la oficina de prensa vaticana difundía diariamente un resumen de las intervenciones de los padres sinodales, con nombres y apellidos. Aquellos extractos no eran incompatibles con las ruedas de prensa con los protagonistas, como había sucedido, por ejemplo, en el sínodo sobre la Nueva Evangelización de 2013.

[56]  Así lo indicaron, por ejemplo, John Allen en Crux y Boston Globe, y Elisabeth Dias en Time Magazine.

[57]  Papa Francisco, Audiencia General, 10-12-2014.

[58]  Il Regno, n. 18, 2014, p. 612.

[59]  El Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe, el cardenal Müller, opinaba por ejemplo que las intervenciones de los padres sinodales (o, al menos, un resumen) “deberían ser publicadas como antes” ya que “los cristianos tienen el derecho de ser informados sobre las intervenciones de sus obispos”. Associated Press, 10-10-2014.

[60]  JOSEPH E. KURTZ, en “Archbishop Kurtz urges more transparency at next family synod”, Catholic News Service, 19-10-2014.


Descargar el artículo El sínodo de la familia en la prensa, en pdf.

 

 

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